Esta semana he dejado la empresa en la que he trabajado los últimos 3 años y he empezado con uno nuevo completamente diferente. En este post me gustaría explicar de la forma más constructiva posible, qué situaciones se han producido en la empresa que estoy dejando para que haya decidido marcharme.

Mi marcha no ha sido una decisión basada en comparar las condiciones laborales. Aunque es verdad que las nuevas condiciones son bastante mejores que las antiguas, este no ha sido el principal motivo. Básicamente, lo más importante es que me he sentido profundamente desmotivado.

La desmotivación de un trabajador es algo que se va cociendo poco a poco. No aparece de un día para otro y normalmente viene fomentado tanto por la parte de dirección como por la parte del trabajador. Sintetizando mucho, los motivos más importantes han sido:

  • Sensación de estancamiento técnico: Desde que empecé hasta el día que me he marchado, hemos utlizado las mismas tecnologías y metodologías proyecto tras proyecto. Nada de TDD (¡no teníamos tests en nuestros proyectos!), ni pair programming, ni librerías estándares en casi todos los proyectos del mismo sector. ¡Ni siquiera conseguí que cambiáramos de svn a git!
  • Pocas perspectivas de futuro: Al tratarse de una empresa muy pequeña no había forma de promocionar ni económicamente (o eso te hacía entender la dirección) ni profesionalmente. La sensación que tenía yo es que si me quedaba allí nunca progresaría.
  • Negación al cambio: No solo había problemas para cambiar la forma de trabajar en la parte técnica. Siempre me choqué con una pared cuando planteé teletrabajar algún día a la semana, gestionar algún proyecto con SCRUM, meter tests en los proyectos, hacer una guía de estilos para todo el equipo, investigar con Oculus Rift, etc. Por no conseguir, no conseguí ni usáramos Trello como herramienta de comunicación de tareas.
  • Formación nula: Todos los eventos a los que he ido para intentar estar al día  han salido todo de mi bolsillo y de mis días de vacaciones. Cero facilidades.
  • Falta de reconocimiento: La he dejado para el final porque creo que es la más importante. En todo el periodo en el que he estado trabajando no he escuchado un “Gracias, buen trabajo” por parte de la dirección. Ni un “Gracias por quedarte a apagar el fuego” cuando te quedabas hasta que las problemas se resolvían. Cada día de esos me quedaba con una cara de panoli de cuidado. Sintiéndome un pringado.

Esa ha sido mi experiencia estos últimos años. Quiero compartirla para intentar mejorar la situación de muchos pequeños equipos en los que estoy seguro que se repiten estas situaciones. A los trabajadores os diría que hay mucha vida fuera de las empresas en las que estéis, aunque dé vértigo. Y a los equipos de dirección, que lo más importante para que los proyectos informáticos salgan bien, es tener a la gente que los construye motivada.

Lo que me llevo bueno de este tiempo es un muy buen recuerdo del equipo con el que he trabajado. Gente muy válida con la que estoy seguro me vuelva a encontrar en un futuro.